14 de septiembre de 2012

Cherubini Luigi - Misas Completas - CD 6 & 7 - Ricardo Muti / Neville Marriner - EMI CLASSICS


Murió en París a los 81 años y fue enterrado en el cementerio Père Lachaise (división 11, sección VII). Su tumba esta ideada por el arquitecto Achille Leclère e incluye un grupo escultórico titulado La música, presidido por un busto del compositor.
Su idealismo, su temperamento independiente y sobre todo el carácter austero y elevado de su música le impidieron alcanzar popularidad entre sus contemporáneos.
A mediados del siglo XX se revivieron algunas de sus obras, especialmente Médée (Medea), que fue reestrenada e interpretada por María Callas en 1953.






Cherubini Luigi - Misas Completas - CD 4 & 5 - Ricardo Muti / Neville Marriner - EMI CLASSICS


De regreso a París, la caída de Napoleón y la Restauración favorecieron su carrera, fue nombrado Superintendente de la Música del rey y director del Conservatorio (1822). Compuso una misa en 1825 para la coronación de Carlos X. Después de 1837 se dedicó casi exclusivamente a la enseñanza y entre sus alumnos tuvo a Auber y Halévy.





Cherubini Luigi - Misas Completas - CD 1, 2 & 3 - Ricardo Muti / Neville Marriner - EMI CLASSICS



Maria Luigi Carlo Zenobio Salvatore Cherubini (Florencia, 14 de septiembre de 1760 - París, 15 de marzo de 1842), más conocido como Luigi Cherubini, fue un compositor italiano.
Su instrucción en la música comenzó a la edad de 6 años con su padre, clavecinista en el teatro de la Pergola de Florencia, y posteriormente con A. Felici. A la edad de 13 años, ya había escrito algunas obras religiosas. En 1778 estudia música en Bolonia y de 1778 a 1782 continua sus estudios en Milán bajo la dirección de Giuseppe Sarti.
En 1779 estrenó en Alessandria su primer melodrama, Quinto Fabio, y durante los años siguientes compuso para los teatros de Toscana, Roma, Venecia y Mantua. En 1789 se estableció en París, donde compuso varias óperas con escaso éxito, este le llegó en 1791 con Lodoïska, seguido de su trabajo más conocido mundialmente, Medea (1797) y de Les deux journées (1800).
En 1805, Cherubini recibió la invitación de Viena para escribir y dirigir una ópera, Fanista, que fue recibida con entusiasmo, en particular por Haydn y Beethoven. A su regreso de Austria, deprimido por su situación financiera, dejó la música para dedicarse a la pintura y a la botánica. En 1808 volvió a escribir, principalmente música religiosa, pero también compuso la ópera Les Abéncerages (1813) y empezó la serie de sus cuartetos para cuerda. En 1815 la Sociedad Filarmónica de Londres le encargó una sinfonía, una obertura y una composición para coro y orquesta, por lo que se desplazó a la capital inglesa, esto incrementó su fama internacional.






13 de septiembre de 2012

Schumann Clara - Lieder Opus 12, 13 & 23 - Lan Rao, Micaela Gelius - ARTE NOVA CLASSICS -


Estuvo casada con Robert Schumann (1810-1856), uno de los más importantes compositores del Romanticismo alemán. Con Johannes Brahms (1833-1897), otro gran compositor del siglo XIX, cultivó una amistad que duró hasta la muerte (1 ). Clara fue admirada por otras personalidades de la época como Goethe, quien la conoció siendo muy joven, en la época en que alternaba los juegos infantiles con su formación musical (2 ), y también conoció personalmente a Felix Mendelssohn, Frederic Chopin y Niccolò Paganini. Además de ser pianista, escribió su propia música y editó varias obras de su esposo.
No compuso mucho pero las obras que se conservan de ella tienen gran mérito. Sus composiciones fueron para: piano solo, canciones para voz y piano, música de cámara, orquesta y música coral a capella de gran belleza. Las razones por las que no se dedicó en mayor grado a la composición, a pesar de su talento evidente, fueron varias, entre ellas su carrera de concertista, sus ocho hijos, la devoción por su esposo y el papel de la mujer en el siglo XIX. Clara tuvo una formación musical privilegiada, lo que junto con su comprensión musical y habilidad le permitieron abordar exitosamente la composición



Schumann Clara (1819-1896) - Piano Concerto Op.7 - Piano trio Op.17 - Alma Mahler Sinfonietta, Stefania Rinaldi - NAXOS -


HOMENAJE A CLARA SCHUMANN, A 193 AÑOS DE SU NACIMIENTO!
 Clara Wieck Schumann (Leipzig, Alemania, 13 de septiembre de 1819 - Fráncfort del Meno, Alemania, 20 de mayo de 1896) fue una pianista destacada del siglo XIX. El público europeo la consideraba en el nivel de Franz Liszt (1811-1886) o Sigismund Thalberg (1812-1871), famosos pianistas virtuosos de aquella época.
 Clara fue la hija menor de Friedrich Wieck y Marianne Tromlitz. Su padre era un reconocido maestro de piano y tenía un negocio de venta de partituras y de pianos. Su madre era una renombrada cantante y pianista. Su padre planeó para Clara una vida de concertista. Se preocupó por darle una formación completa, desde muy niña, con los mejores maestros disponibles: además de piano estudió canto, violín, instrumentación, contrapunto y composición. Friedrich le inculcó a su hija una férrea disciplina y actuó como su agente promotor para conseguirle presentaciones en Europa. Dio su primer recital en la Gewandhaus de Leipzig -una sala de conciertos de gran renombre hasta nuestros días- a los 11 años y al año siguiente se fue de gira a París, con bastante éxito. Ese mismo año, se publicó en Alemania una obra de Clara titulada Cuatro polonesas para piano. Dos años más tarde, en 1833, comenzó la composición de un concierto para piano, que terminó en 1835 y fue publicado en 1837.




11 de septiembre de 2012

Mozart, Schulz, Hoffmann, Beethoven & Others - Glass Harp - Ingeborg Emge - GALLO -




Carl Stamitz - Orchestral Quartets Op. 14 - NZSO Chamber Orchestra - Donald Armstrong - NAXOS


 Karl Philipp Stamitz (7 de mayo de 17459 de noviembre de 1801), compositor bohemio virtuoso del violín, hijo de Johann Stamitz, violinista de la famosa orquesta de Mannheim; viajó a París donde alcanzó renombre y, visitó como concertista, los principales países de Europa. Compositor de operas, (Der Verliebte, Vormund y Dardanus), 70 sinfonías, numerosos cuartetos, tríos y otras obras musicales.


9 de septiembre de 2012

Haydn Joseph - Sinfonías Completas N° 76, N°77 & N°78 - The Hanover Band, Roy Goodman - HELIOS -





Haydn Joseph - Sinfonías Completas N° 94, 100 (Militar) & 104 (Londres) - The Hanover Band, Roy Goodman - NIMBUS RECORDS



The Hanover Band founded by Caroline Brown in 1980 is a British period-instrument orchestra.
The group's website explains the name thus: 'Hanover' signifies the Hanoverian period 1714-1830 and 'Band' is the 18th century term for orchestra.
Its principal and guest conductors and directors have included Monica Huggett, Sir Charles Mackerras, Roy Goodman, Anthony Halstead, Nicholas McGegan, Richard Egarr, Nicholas Kraemer, Paul Brough, Andrew Arthur and Benjamin Bayl.
The Hanover Band has appeared at the Carnegie Hall, Amsterdam Concertgebouw, Bridgewater Hall (Manchester), South Bank Centre, Royal Albert Hall and Wigmore Hall, among many other venues. They have toured the UK many times, made ten tours of the United States and performed in Canada, Mexico, Austria, Germany, Switzerland, France, Portugal, Spain, Belgium, Netherlands, Norway, Greece & Turkey.
The Hanover Band has made 166 recordings on Nimbus Records, Hyperion Records, Sony, EMI Eminence, RCA and other labels, including a complete cycle of the orchestral works of Johann Christian Bach for Cpo.


7 de septiembre de 2012

Ferdinand Paer (1771-1839) - Sofonisba Highlights - Philharmonia Orchestra, Marco Guidarini - ÓPERA RARA, ARCHIV MUSIC -


Ferdinando Paer straddles a particularly interesting period in the composition of opera. He was born just as Gluck’s (1714-1787) ‘reform’ operas were in the full bloom. Domenico Cimarosa (1749–1801) and Giovanni Paisiello (1740-1816) were also in full compositional flow, the latter having to return from Paris to Naples at the Bourbon Restoration following the fall of Napoleon. Paer who had been something of a young prodigy survived the change in politics in Paris although the income and support he had enjoyed were considerably reduced.
Paer was born in Parma to a family of German origin. Jeremy Commons, in an extended and scholarly booklet essay, suggests that his godfather was no less a person than the Grand Duke Ferdinand of Parma. Paer’s first opera was produced in Parma during the carnival season of 1791, when he was aged 19. Later that year he was appointed maestro di capella in Vienna where he had his first major success with a buffa earlier seen in Parma. An honorary appointment in Parma, with the grant of a pension by his godfather, gave Paer the financial security that was denied Mozart seventy years earlier and the likes of Rossini and Donizetti in the years to follow. At least Paer put his comfortable position to good use and by the age of 25 he had some 23 operas to his credit and had spread his wings to take in Venice and Milan with Rome and Florence quickly following. His works were mainly comic in genre. In 1797 Paer became Kappelmeister in Vienna from where he earned a reputation throughout Europe with his works now exploring all the popular modes of the day. After becoming Kappelmeister to the Elector of Saxony in Dresden he came to the notice of Napoleon who took him, at age 36, to Paris as ‘Composer to the Emperor’. His appointment was notionally for life with an annual salary of 28,000 francs a year. With his various duties in Paris, Paer’s pace of composition slackened and he lost out financially at the fall of Napoleon. He was, however, appointed musical director of the Paris Théâtre Italien where he overlapped with Rossini. This post-Napoleonic period in France was marked by many artistic jealousies and it seems that Päer earned a reputation in some quarters, but disputed in others, as a bit of a street fighter. He was awarded the Legion of Honour in 1828 and elected a member of the French Academy in 1832. In the following year King Louis-Philippe appointed him his maître de chapelle.
Given the widespread contemporary recognition of his works, and putting aside the good fortune of the choice of godparent, one has to wonder at the neglect of Paer’s operas. Even Opera Rara, not renowned for circumspection in respect of the works of the primo ottocento, have not gone the whole hog and recorded the work complete, but have selected only highlights. After playing this one disc selection from Sofonisba many times. not, I stress, from critical duty but from delight and enjoyment, I ask the rhetorical question: why are Paer’s works not better known. The answer probably lies in Opera Rara’s series ‘A Hundred Years of Italian Opera’ (ORCH 101; ORCH 103; ORCH 104). Each volume covers ten years starting in 1800 and is a three CD set. Counting up the number of composers involved reveals no fewer than 17 in the 1800-1810 period. Their compositions provided the staple of the theatres of the major Italian cities. For a whole variety of reasons many have become totally forgotten despite any qualities their music might boast. Inevitably the next question arises as to why Rossini and Donizetti were able to rise above the scrambling hordes now to have their music widely admired. My personal view is that it is not the quality or function of genius alone. I believe they too would share the fate of other composers of the period were it not for the widespread success and quality of Il barbiere di Siviglia and Lucia di Lamermoor which have kept the names of those two alive. I suggest that without the former masterpiece, which has never fallen into neglect, the current Rossini revival that sees nearly 30 of his 39 works readily available on CD or DVD would not have happened. Apart from three popular Donizetti works, it has been the support of Patric Schmid and his team at Opera Rara that has largely been responsible for the composer’s growing discography, mainly on CD. I do not suppose that this recording will spark a revival of the nature that we currently enjoy with Rossini’s operas. However, on the strength of these highlights the choice of a composition by Paer for inclusion in Opera Rara’s catalogue has been well made and has stirred in me interest in both the composer and his operas.
The complicated details of the plot need not concern this review. What is important is the quality of the solo singing, that of the chorus and the conducting, which together give such worthwhile and enjoyable insights into Paer’s creation. In the eponymous role Jennifer Larmore, as so often, gives a typical first-rate bravura performance with her creamy tone gracing her runs and decorations (trs. 2-3 and in particular 6). Paul Nillon, not a regular name on Opera Rara, sings with strength and a wide range of colour and dynamics over the exacting tessitura (trs. 14-15). In the unusual circumstance of a soprano travesti role, Rebecca Evans is a big surprise. Since I last heard her high soprano live, her voice has grown; she now brings a wide capacity for vocal colour and nuance to her tonal clarity. She has always been a good vocal characteriser and that is evinced in her portrayal here (trs.4-5). She and Larmore duet in unison disturbed only by Paul Nillon’s Siface, in the first part of the act 1 finale (tr.7). In terms of melody and musical construction this, and the following duet between Sofonisba and Siface (tr.8) and the concluding trio for all three (tr.9), indicate a sophisticated compositional technique allied to a creative mind. The act 2 duet between Sofonisba and Siface (trs.10-11) is more traditional with the decorated finale particularly challenging and well met. The lean and flexible bass voice of voice Mirco Palazzi is heard to good effect in the ensembles whilst the vibrant Geoffrey Mitchell Choir and the conducting of Marco Guidarini are first rate.
A detailed synopsis is given in French, German and English whilst Dr Commons’ extended essay, like the full libretto translation, is in the latter language only. The full libretto has the parts included in this recording printed in blue. Excluded parts are in black and appear to contain several interesting scenes and arias along with what I assume are recit passages. The booklet and CD are contained in the usual Opera Rara quality box with the deserved insignia of ‘World Premiere Recording’.
The recording and performance in this Opera Rara issue indicate a composer who seems to me to have all the virtues of a significant bel cantoist and one whose work is worthy of the championing it gets in this issue.
-- Robert J Farr, MusicWeb International


 Estudió teoría de la música con el violinista Ghiretti, alumno del Conservatorio della Pietà de Turchini en Nápoles. Su primera ópera, La Locanda de vagebondi, fue publicada cuando sólo tenía 16 años. Rápidamente le siguieron otras obras y muy pronto su nombre se hizo famoso en Italia. En 1797 se fue a Viena, donde produjo una serie de óperas, entre las que se encuentran su La Camila ossia il Sotteraneo (1799) y A chille (1801). Allí, su esposa, la cantante Riccardi, obtuvo un contrato para una ópera. En 1803 le designaron compositor en la corte del teatro en Dresden, donde su mujer también fue contratada como cantante. En 1804 escribió la ópera Leonora, basada en la misma historia que la Fidelio de Beethoven. En 1812 sustituyó a Spontini como director de la ópera italiana en París. Este puesto lo conservó durante la Restauración, recibiendo también los cargos de compositor de cámara del rey y director de la orquesta privada del duque de Orleans. En 1823 se retiró de la ópera italiana para dejar su puesto a Rossini. Es en esta época en la que da lecciones de composición a un joven Franz Liszt. En 1831 Paër fue elegido miembro de la Academia, y en 1832 fue designado director de su orquesta por el rey Luis Felipe I de Francia.





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3 de septiembre de 2012

Baguer Carles - Symphonies & Conciertos - Farran James - Academia 1750 / Orquesta del Festival de Torroella - 2 CD



 Recibió su formación musical por parte de su tío, Francesc Mariner, compositor y organista de la catedral de Barcelona. Se convirtió en organista suplente de la sede en 1786 y, al morir Mariner en 1789, lo reemplazó, hasta su propio fallecimiento en 1808. Sus interpretaciones e improvisaciones al órgano le dieron mucho nombre, pero su contribución más importante recae en su labor como compositor. Algunos de sus discípulos fueron Mateo Ferrer (que sustituyó a Baguer en el cargo de organista de la catedral), Ramón Carnicer (entre los años 1806 y 1808) y, posiblemente, Bernat Bertran. Rafael de Amat y de Cortada, Barón de Maldà, en el Calaix de sastre da noticia de la interpretación de varias de sus obras y de múltiples apariciones suyas interpretando o improvisando, y menciona un rifirrafe que tuvieron Baguer, organista, y Francesc Queralt, maestro de capilla de la catedral de Barcelona, para ver quién interpretaba el oratorio del Viernes de Pasión del 1796. Finalmente se cantó el Oratorio de los dolores de Francesc Queralt.1
Aunque Carles Baguer recibió las órdenes sacerdotales, renunció al estado eclesiástico en 1801. Murió en 1808, el mismo día que las tropas francesas ocuparon la Ciudadela y Montjuïc.






1 de septiembre de 2012

Rossini Gioacchino - Piano Works VOL.1 - Stefan Irmer, piano - SCENE DG



Rossini falleció en Passy, cerca de París, en 1868. Mientras miles de voces entonaban la plegaria de su Moisés, fue enterrado en el parisino Cementerio del Père-Lachaise. Sus restos fueron trasladados en 1887 a Florencia, donde descansa en la Basílica de la Santa Croce, junto a otras glorias de Italia: Galileo Galilei, Dante y Miguel Ángel. Dejó un legado monetario realmente considerable, del que destinó fondos para la creación de un asilo para músicos retirados (existente aún hoy) y otras obras de beneficencia. Había sobrevivido a muchos de sus sucesores en el trono de la ópera italiana (Vincenzo Bellini, Gaetano Donizetti, Giacomo Meyerbeer), al tiempo que coincidió con la aparición de Giuseppe Verdi y de Richard Wagner.
Giuseppe Verdi convocó a los mejores compositores italianos a componer una misa de Réquiem en honor del Cisne de Pésaro (forma poética con la que se denomina a Rossini). Dadas las circunstancias políticas adversas, no se estrenó esa obra y Verdi usó su contribución, el Líbera me, en su propio Requiem, dedicado a Alessandro Manzoni. El director Helmuth Rilling ha exhumado y grabado la obra en la actualidad.
Nicoló Paganini, Frederic Chopin, Mauro Giuliani, Louis Niedermayer, Ottorino Respighi y otros renombrados compositores han creado variaciones, orquestaciones y adaptaciones de múltiples obras rossinianas. Y los afamados tournedos Rossini, así como muchos otros platos de cocina, son designados en honor al célebre compositor, que era un consumado gastrónomo.