17 de noviembre de 2012

Krommer Frantisek (1759/1831) - Complete Conciertos, Sinfonias & Cuartetos - CD 2 Berg-Orchestra - MATOUS




 
Desde los 14 hasta los 17 años Krommer-Kramar aprendió violín y órgano con su tío en Turan. Además él mismo enseñó teoría. Alrededor de 1777 fue organista en Turan y en 1785 se trasladó a Viena encontrando empleo en 1786 como violinista en la orquesta del duque de Styrum en Simontornya, Hungría. Dos años después fue promovido al cargo de director musical. Hacia fines de 1790 se convirtió en kapellmeister de la catedral de Pecs y después de 1793 ejerció como kapellmeister y compositor al servicio del duque Karolyi y luego del príncipe Antal Grassalkovich de Gyarak.

Tras retornar a Viena en 1795, Krommer enseñó composición antes de ser nombrado kapellmeister del duque Ignaz Fuchs en 1798. En 1806 intentó unirse a la Hofkapelle como violinista pero no lo logró. Alrededor de 1810 fue empleado como ballet-kapellmeister del Hoftheater de Viena. En 1815 fue nombrado kammertürhüter del emperador y como tal acompañó a Franz I a París y a Padua ese mismo año, mientras que a Verona, Milán y Venecia en 1816. Desde 1818 hasta su muerte sucedió a Leopold Kozeluch como el último director oficial de música de cámara y compositor de la corte de los emperadores Habsburgo.

Krommer fue uno de los más exitosos dentro de los muchos e influyentes compositores checos en Viena al término del siglo XVIII. Su producción comprendió más de 300 obras aunque solamente comenzó a publicarlas hacia el final de su vida. La reputación de Krommer queda demostrada por la rápida difusión de sus obras en reproducciones y arreglos de editores alemanes, daneses, franceses, ingleses, italianos y americanos. Asimismo lo demuestra su membresía honoraria del Instituto Filarmónico de Venecia, la Sociedad Filarmónica de Ljubljiana, el Musikverein de Innsbruck y los conservatorios de París, Milán y Viena.

Con la excepción de las obras para piano, el lieder y la ópera, Krommer cultivó todos los géneros musicales de su época. Era considerado junto a Haydn como el principal compositor de cuarteto de cuerdas y un serio rival de Beethoven. La perspectiva actual, sin embargo, coloca sus conciertos solistas para instrumentos de viento como su logro más personal.

En sus sinfonías, conciertos y música de cámara siguió el estilo de Haydn y Mozart, aún cuando sus modos de expresión se extendían desde el estilo galante al romanticismo temprano del siglo XVIII. Sus duetos para violín han probado ser uno de sus legados más duraderos y hasta fines del siglo XIX todavía se empleaban como piezas de instrucción para estudiantes. Sin embargo, sus conciertos para violín se han olvidado, así como su música de cámara con piano. Entretanto, sus danzas, marchas y composiciones para bandas poseen gran interés sobretodo cuando se les compara con los ejemplos similares de Beethoven.