22 de marzo de 2012

Roberto Rowies -La Realidad Conjugada- Book by Mozart and Salieri- (2011)



Roberto Rowies
La realidad conjugada 
"Mozart & Salieri"

-Versión no impresa, correspondiente al primer borrador del ensayo-

Editorial Eureka Sur, 2011
Buenos Aires, Argentina
Versión .word, E-book 


Prólogo audaz o estúpido.
Justificación o rectificación.

                Este volumen de ensayos intentaba ser algo distinto, lleno de imaginación, de intelecto, de profundos pensamientos sin metáforas. Supongo que la ecuación que siempre deduje de este planteamiento era que la suma de las partes que forman la otra sección del libro (no insustancial), es igual al ensayo de mayor despliegue de información y devoción. Si la matemática pudiera aplicarse a métodos lingüísticos tan exiguos, Pitágoras habría pedido mi cabeza con justicia.
Lo he meditado, lo he escrito en un papel en blanco, para justificar la fórmula: si C²=A²+B², y se aplicara al conjunto de mis escritos, habría descubierto algo realmente estúpido. Lo descarté por absurdo, junto a todas las anotaciones que trataban de justificarlo.
El punto es, que desde un principio, el ensayo principal tenía que ser una cifra, un número aleatorio; en aquella primigenia búsqueda, no logré justificar absolutamente ninguna cifra, acorde al ensayo “La realidad conjugada”. ¿Acaso era necesario justificarla?
Creo que hubo silencio aquella tarde.
Una noche, en una ronda de cerveza, tuve un sensacional presentimiento: “no debería estar aquí. Demasiada gente, demasiado demasiado”. Intentaba salir entre la gente, pero alguien me detuvo: “mirá lo que me regalaron, Roberto, para mi cumpleaños”. No reparé en la prenda y si es su etiqueta. Decía exactamente “XXXL ITEM NO: 8189”. Inmediatamente, abstraído de la situación, le pedí que me dejara ir. Antes, con algo de vergüenza, le solicité todas las etiquetas de las prendas que le habían obsequiado. No intenté dar explicaciones, auque me las pidieron. Cuando salí a la calle, lo primero que pensé es que es un desperdicio festejar acontecimientos no deseados concientemente, como un nacimiento, o una muerte.
Confuso por el hecho de no poder justificar esas manifestaciones sociales, ni mis argumentos del libro, convertidos en alegatos, decidí no justificar el título que precede a los ensayos.
Justificarlo, sería un gran error. Desmerecerlo, una arbitrariedad.
Como anécdota burda, supe que en una subasta organizada por la casa “Old Battersea” de Londres, se pagaron 14.000 euros por las bragas (o calzones interiores) de la reina Victoria de Inglaterra. La exuberante y enorme prenda, estaba acompañada de un elegante cuadro, para colgar en el living (o salón) de propietario.
Sin justificación no hay lógica.