29 de febrero de 2012

Bach: Passacaglia y fuga BWV 582 -Siete interpretaciones-














Tema: Las protobrahmsianas suspensiones sincopadas en do menor crean un marco solemne,
1: dentro del cual se va generando suspense armónico en la gradual elevación de las notas en el manual.
2: Las secuencias se invierten en forma especular, generando un primer p(il)ar.
3: El ritmo impulsa gradualmente la fina textura hacia
4: una figura de métrica irregular (corchea seguida de dos semicorcheas) que ofrece mayor diversidad
5: con nuevos saltos de octavas. El tema se altera por vez primera, rielando.
6: Las escalas ascendentes de semicorcheas muestran dudas, desequilibrio, empuje, fluidez,
7: contrarrestado inmediatamente por su pareja en espejo con armonías de mayor complejidad.
8: Escalas pendulares como abandonadas mareas convergentes, antes de que
9: el ritmo hipnótico role otra cuarta por disyuntivas entre las voces.
10: Eje de simetría de la passacaglia, donde cascadas de semicorcheas sobrevuelan el tema en acordes.
11: Sorpresivamente Bach silencia el pedal, espoleando súbitamente el tema al rango soprano y la variación a la clave de fa.
12: La textura se engrosa en olas de cuatro semicorcheas que generan el primer clímax, mientras
13: el consiguiente anticlímax reduce las voces a una, fraseando florido y cantabile.
14: El tema ostinato se desvanece en calma, implícito como una sombra en los fugaces arpegios,
15: que revolotean fantasmales por cuatro octavas en esta íntima variación que cierra la sección media.
16: Estalla triunfante el pedal acompañando armonías disonantes a seis voces,
17: hiladas en ligeros tresillos, cimentado firmemente el pilar conclusivo en do menor.
18: Solidificado el cemento armónico, la simetría requiere del reflejo de la métrica irregular de 5 y 4, y
19: de la mímesis de las densas capas sincopadas de 2 y 1.
20: La variación conclusiva duplica las voces superiores en un contrapunto bilateral remachado con acordes.

Para escapar del estancamiento interválico Bach corona la obra con una compleja doble fuga que brota del último acorde de la passacaglia, extendiendo la mudanza melódico-rítmica típica del género a una nueva dimensión armónica y contrapuntística, permutando cada posible capa y textura, quizá con un sentido de liberación celestial.