13 de enero de 2012

Anónimo, por Roberto Row


Una mujer intentaba poner su auto en marcha. Regulaba y regulaba. Un hombre pasaba caminando por la calle; la noche, porque era de noche, sofocada por algo de neblina y poca luz, dejó entrever una sombra y un arma.
La mujer intentaba; el hombre caminaba. La hija de la mujer, desde la vereda lloraba porque quería hace caca. Otro hombre salía a la puerta y le tomaba la mano.
La mujer, nerviosa,  bajó la ventanilla y dio un disparo en la oscuridad.
La poca luz, era poca luz. La niebla, niebla. La sombra un  paquete en la mano del hombre, que yacía en el piso, muerto.
La lluvia era lluvia, y apenas comezaba a caer.

de "Necrologías de Famas", 2012.